viernes, 18 de mayo de 2012

Entornos neuróticos: rostros asimétricos en ciudadanos cotidianos, ceños fruncidos, miradas fijas, cuerpos compitiendo con el aire, mentes fuera del presente... Espacios definidos por manos neuróticas: prisas en los ladrillos, pintura a pegotes, aceras asfaltadas de colillas... Jefes con mandato neurótico: mangueras de reproches, soyelmáslistosoislosmastontos, voz que afila los dientes, sombra obscena en la oficina...

jueves, 8 de marzo de 2012

Sí, se han marchado todos, no quedas más que tú pero no entres en pánico, también pronto te irás.

martes, 28 de febrero de 2012

He visto cómo las manos mancillaban la Presencia y cómo la mente era absorbida por una gran Sombra. Cada día mueren los que han de morir y nacen los que han de nacer, ni más ni menos, pero es cierto que sólo unos pocos viven como vive la flor, la estrella, el agua, o la piedra. Devenimos en Ausencia en la medida que mamamos Ausencia. Hay tantos padres y tantas madres que no quisieron a sus hijos...

martes, 14 de febrero de 2012

Al preguntarse todas las noches ¿qué has aprendido hoy? se mantiene la presencia durante el transcurso del día. Se discrimina entre la fluctuación redundante de lo vivido (la ausencia) y la consciencia de lo que siempre estaba ahí pero nunca había sido percibido. Esa pregunta ingenua, infantil si se quiere, refresca la mirada y la escucha, y puede ser el remedio a vidas enajenadas, alienadas... ausentes.

jueves, 26 de enero de 2012

El pícaro encuentro con uno mismo devasta toda mentira cotidiana: los pequeños gestos autocomplacientes, las miradas planas, la palabra funcional, la interacción correcta...
Ya no hay tiempo para no ser. Ahora está todo en juego ¿el próximo movimiento? ¿la próxima palabra? Dejemos que los miedos vertebren los sueños de otros.

miércoles, 25 de enero de 2012

Fumar un cigarro proporciona una dosis de ausencia. Parece que no nos percatamos de lo que sucede cuando llevas el pitillo a la boca y aspiras, precisamente se omite y tapona el presente con su cualidad irruptiva. Se da en la combustión de cada cigarro un intento de prenderse fuego, introducir la llama en el interior para que al fin propague un incendio existencial... vanas intenciones, no logramos arder.  

martes, 17 de enero de 2012

Entiendo a los actores y a las actrices que deciden trabajar en los anuncios comerciales televisivos, entiendo que ofrezcan su currículum y que piensen que es una buena manera de sobrevivir o en algunos casos de incrementar sus riquezas. Entiendo que quieran estar activos y ejercitar su oficio a toda costa, en cualquier ámbito... los actores actúan. Sucede que en los anuncios a menudo los actores y actrices no se diferencian de los productos que ofertan, o más bien parecen simular ser el producto a consumir. Pierden considerablemente su cualidad humana y a no ser que te fijes con detenimiento no puedes distinguir al actor del coche, o a la actriz de la botella de Fairy. Al servicio del producto con su correspondiente slogan, el actor juega también a ser el consumidor protagonista, a unos les toca tener y ser plenos y a otros carecer y sentirse vacíos. En fin, el teatro y la publicidad... ¡conjunción diabólica, simulación aniquiladora!