jueves, 27 de septiembre de 2012

Hablar como si no hablara, ver como si no viera, hacer como si no hiciera. Este es un modo de ausencia divina. Es cierto que cada día se libra una batalla para aquel que está comprometido con la Presencia, una batalla con el propósito de disolver lo que uno no es, y solidificar lo que uno es.

Respiro y sé
Respiro y sé

Hace 34 años tuve la suerte de venir a este mundo que siempre ha prometido dicha.

miércoles, 25 de julio de 2012

El minimalismo es el acercamiento definitivo a la ausencia. Desterrado el "horror vacui" procuramos en occidente el entorno zen, lejos aún del sosiego interior. Espacios sanos en espíritus insanos.
Lo extrafino, extraplano, ultraligero, minimísimo, diminuto, apenas perceptible, son valores en alza. Cualquier objeto cercano a su propia ausencia es deseable.

Cerca de su desaparición volvía a caminar una y otra vez por la misma acera... con el mismo traje... con la misma boca cerrada...

miércoles, 30 de mayo de 2012

No hay tiempo perdido, no hay tiempo poseído. No se pierde lo que no puede poseerse. 
Casi siempre podemos encontrar indicios, pruebas de que hemos estado en tal lugar. Los detectives entienden mucho sobre ello, su oficio perjudica a la ausencia. 
Claro que hay detectives ausentes, son los más brillantes, ellos sí que no dejan ninguna huella. 

viernes, 18 de mayo de 2012

Entornos neuróticos: rostros asimétricos en ciudadanos cotidianos, ceños fruncidos, miradas fijas, cuerpos compitiendo con el aire, mentes fuera del presente... Espacios definidos por manos neuróticas: prisas en los ladrillos, pintura a pegotes, aceras asfaltadas de colillas... Jefes con mandato neurótico: mangueras de reproches, soyelmáslistosoislosmastontos, voz que afila los dientes, sombra obscena en la oficina...

jueves, 8 de marzo de 2012

Sí, se han marchado todos, no quedas más que tú pero no entres en pánico, también pronto te irás.

martes, 28 de febrero de 2012

He visto cómo las manos mancillaban la Presencia y cómo la mente era absorbida por una gran Sombra. Cada día mueren los que han de morir y nacen los que han de nacer, ni más ni menos, pero es cierto que sólo unos pocos viven como vive la flor, la estrella, el agua, o la piedra. Devenimos en Ausencia en la medida que mamamos Ausencia. Hay tantos padres y tantas madres que no quisieron a sus hijos...

martes, 14 de febrero de 2012

Al preguntarse todas las noches ¿qué has aprendido hoy? se mantiene la presencia durante el transcurso del día. Se discrimina entre la fluctuación redundante de lo vivido (la ausencia) y la consciencia de lo que siempre estaba ahí pero nunca había sido percibido. Esa pregunta ingenua, infantil si se quiere, refresca la mirada y la escucha, y puede ser el remedio a vidas enajenadas, alienadas... ausentes.