viernes, 22 de marzo de 2013

Personas que hablan sobre personas. ¿Hablan bien o hablan mal? Son personas que hablan sobre personas a otras personas. Las personas que escuchan ¿están de acuerdo con las personas que hablan? ¿radicalmente de acuerdo? Hay personas que no hablan... ni bien ni mal... no hablan... ni tampoco escuchan.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Al señor Amor le han entrado ganas de morir, sin violencia, sin escándalo... en consonancia con el invierno, estación propicia para la ausencia.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

El deseo no se extingue al satisfacerse. ¿Lo sabían ya?
La ausencia de deseo puede ser el camino. La insatisfacción es un producto de la felicidad.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Cuidar el nombre, el nombre propio que bordea lo que uno es, que a menudo sentencia lo que uno no es. Cuidar el nombre propio en boca ajena, afinar el oído cuando otra boca pronuncia el nombre de uno.

Hay nombres que generan sombras en otros nombres, y también encontramos nombres que abonan otros nombres.

Si tu nombre no consta, no te preocupes, seguro que estás... aunque sólo tú lo sepas.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Hablar como si no hablara, ver como si no viera, hacer como si no hiciera. Este es un modo de ausencia divina. Es cierto que cada día se libra una batalla para aquel que está comprometido con la Presencia, una batalla con el propósito de disolver lo que uno no es, y solidificar lo que uno es.

Respiro y sé
Respiro y sé

Hace 34 años tuve la suerte de venir a este mundo que siempre ha prometido dicha.

miércoles, 25 de julio de 2012

El minimalismo es el acercamiento definitivo a la ausencia. Desterrado el "horror vacui" procuramos en occidente el entorno zen, lejos aún del sosiego interior. Espacios sanos en espíritus insanos.
Lo extrafino, extraplano, ultraligero, minimísimo, diminuto, apenas perceptible, son valores en alza. Cualquier objeto cercano a su propia ausencia es deseable.

Cerca de su desaparición volvía a caminar una y otra vez por la misma acera... con el mismo traje... con la misma boca cerrada...

miércoles, 30 de mayo de 2012

No hay tiempo perdido, no hay tiempo poseído. No se pierde lo que no puede poseerse. 
Casi siempre podemos encontrar indicios, pruebas de que hemos estado en tal lugar. Los detectives entienden mucho sobre ello, su oficio perjudica a la ausencia. 
Claro que hay detectives ausentes, son los más brillantes, ellos sí que no dejan ninguna huella.